domingo, mayo 07, 2006

En busca de la felicidad

Si le preguntas a alguien que es lo que busca, que es lo que realmente busca cada día de su vida, siempre te responde lo mismo: La Felicidad.
La felicidad es ese estado en el que deseamos vivir, y según la religión que procesemos, si acaso procesamos alguna, consiste en una u otra cosa. Personalmente me quedo con la idea budista: La felicidad está en las pequeñas cosas. En no desear lo que no se tiene y conformarse con aquello que se posee… En realidad es difícil no ser feliz si se es budista, o dicho de otro modo, si se tiene estos principios.
La forma de buscar la felicidad varía. Pero en líneas generales se trata de tener tranquila la conciencia y de poder compartir tu vida con alguien con quien la felicidad se haga más fácil.
Pero no hay Ying sin Yang, y en cierto modo, la felicidad requiere de la tristeza, pues sin ella, ¿cómo podemos saber que realmente somos felices? ¿cómo se puede valorar la felicidad que se tiene, el grado en el que se es feliz? Es habitual escuchar a alguien que ha pasado por un mal trago decir que ahora sabe lo que tiene, y es que es así: Sólo sabemos lo que tenemos cuando lo perdemos.
Yo creo que la felicidad, como estado permanente, no existe, o es muy difícil de lograr. Más bien creo que básicamente hay que saber disfrutar de cada momento que la vida te ofrece, hasta de los malos, y al igual que dicen los budistas, conformarse con lo que se tiene. Pero eso no está reñido con intentar superarse y llegar a metas más altas, pienso. La felicidad es como un gran mosaico, compuesto de pequeños momentos, de sonrisas sueltas, de esos espacios en los que la vida se torna dulce. El problema es que olvidamos con mucha facilidad esos momentos, en cambio nos empecinamos en recordar y repetir los momentos tristes.
Hoy tal vez te preguntes cuando vas a ser feliz, y no eres consciente que ya lo eres… Sólo que la felicidad no es como tú crees si no como la vives.
La felicidad no es una utopía, pero hay que saber vivirla, y estar preparados, porque nunca viene cuando la esperamos y nunca se oyen violines ni te avisan de que ese es tu momento de ser feliz.
¿Y tú, eres feliz?Besos y sed felices

2 comentarios:

Diego dijo...

La felicidad es más bien esquiva. Hay veces que solamente nos damos cuenta lo felices que hemos sido durante un período de nuestra vida cuando ese período ya ha pasado...

Es por eso que algunos días, cuando me levanto por la mañana, me paro a pensar y reflexionar qué motivos tengo para ser feliz. A ver, a ver... tengo buena salud, no tengo demasiado dinero, tengo una mujer que me ama... sí, creo que soy feliz. Hay cosas que aún me harían más feliz, como tener más amigos, estar más cerca de la familia, tener hijos. Pero hay otras cosas que me harían más triste.

Con lo que, en conclusión, no vivo tan mal.

Gracias por hacerme pensar en todo esto, Esther!

Esther Hhhh dijo...

De nada, Diego, un placer, ¿ves? a mi me hace feliz saber que te hizo feliz pensar en que realmente eres feliz, jejeje.
En cuanto a las cosas que podrían mejorar tu felicidad, en líneas generales, tienen solución, aunque alomejor no es la convencional...
Lo realmente complicado, y eso te lo puedo decir por experiencia, es poder decir bien alto, tal y como tu dices, que a tu lado hay una persona que te ama. Esa suerte no la tenemos todos, y hay quien no la tiene en toda su vida. Pero al menos podemos contar con el cariño de que nos quieren, aunque sea otro tipo de cariño...
Besitos para ti y como no, a very big sweet kiss for Mineko