lunes, julio 17, 2006

Aires de nostalgia desde la otra parte del mundo

La lavadora ha acabado su ciclo. Voy a tender. Salgo al balcón de la cocina y me asomo al patio de luces, un mundo aparte.
Desde una ventana escucho sonar una bachata y una voz que adivino colombiana, cantando a coro con ella...
Dos pisos más abajo, el cadencial sonido del portugues brasileiro me llega a los oídos, suena a bosanova y samba, mientras en mi nariz repica el fuerte olor a especias de cocina africana, dos ventanas más allá, la mujer senegalesa, de pelo trenzado, cocina un plato desconocido para mi, mientras oigo a su bebé llorar y una voz de ébano y timbal decirle algo en un dialecto que no entiendo...
Dos fincas más allá, en la galería de otra cocina, una mujer ecuatoriana canta, mientras habla con alegre tono a una anciana a la que cuida, y que a ratos veo asomarse, dándole indicaciones de como limpiar los cristales...
Atardece, pasa un coche por la calle con reaggeton a toda máquina y en el balcón de enfrente oigo música marroquí mientras veo asomarse una mujer con su burka y siento escalofríos de pensar en represión...
Oigo voces desde la calle, un grupo de rumanos se reune en una esquina, mientras en la de enfrente hacen lo propio un grupo de argelinos...
Anochece y paseo al perro, el bazar chino cierra sus puertas, me llega olor a rollito de primavera desde un restaurante y desde otro, el inconfundible aroma de la carne de cordero adobada del Donner kebab. El hindú del locutorio empieza a hacer caja para cerrar su tienda, que hace las veces de ultramarino y en el bar de peruanos oigo risas y otra vez aromas de platos que no conozco...
Un chico de piel de ébano y peinado indescriptible me clava su mirada profunda, desde el balcón de unos ojos enormemente negros, profundamente expresivos y un niño llora mientras su madre le riñe en búlgaro...
Subo los escalones, hasta mi casa, cumbia en el patio de luces, rusos hablando en la terraza mientras cenan y la luna asoma tímidamente en este cielo multirracial...
Besos y sed felices

7 comentarios:

BAR dijo...

ME ENCANTARÍA VIVIR AHÍ, EN DONDE HAY MILES DE CULTURAS, DE IDEAS, DE SUEÑOS, Y AL FINAL, TODOS QUEREMOS LO MISMO...VIVIR.

BESOS Y ABRAZOS, ESPERO TODO SIGA MEJOR...

Esther Hhhh dijo...

Bueno, sólo es un barrio de una ciudad de las muchas donde hay una gran cantidad de emigrantes. Lo bueno es lo que cuento en la mayor parte de mi post, la pluricultura, la mezcla multirracial, nuevos olores, nuevas músicas, alimentos nuevos en los supermercados, diferentes lenguas sonando en un mismo bloque de edificios. Todo eso es bueno. Lo malo, bueno, lo malo mejor no comentarlo... Pero este barrio es igual a muchos barrios aquí en ESpaña...
Todo sigue, hay días que mejor y otros que peor, pero gracias por tus deseos BAR. Un abrazo fuerte... Por cierto, a mi también me gustaría vivir un tiempo en tu ciudad. Tiene tanto color...
Besos

Diego dijo...

Multiculturalismo, ese ideal que a mí también me gustaría que se hiciere verdad. En donde vivo yo hay un gran porcentaje de gente nacida en otros países, y da gusto porque nosotros, yo un mediterráneo, y mi mujer una japonesa, no destacamos demasiado.

La convivencia multirracial tiene sus problemas y crea sus tensiones (incluso aquí en Australia), pero tiene también sus ventajas, sobre todo a la hora de buscar un restaurante!

pandora dijo...

donde yo vivo no se ve nada de eso, a mi me encantaria poder salir a la calle y al balcon y ver toda clase de culturas mucha gente odia eso, pos a mi me encanta aunque noe ste de acuerdo en muchas cosas creo que todos podemos aprender mucho de todos

pandora dijo...

donde yo vivo no se ve nada de eso, a mi me encantaria poder salir a la calle y al balcon y ver toda clase de culturas mucha gente odia eso, pos a mi me encanta aunque noe ste de acuerdo en muchas cosas creo que todos podemos aprender mucho de todos

Enttropia dijo...

Nuestro mundo ha cambiado, eso es un hecho y no hay marcha atrás. Y eso es hermoso, rico, lleno de matices, o al menos debería serlo, a pesar de la reticencia a los cambios, de los inevitables roces al ajustarse culturas diferentes.

Con lo que no puedo es con su dolor de desheredados. Con esos cuerpos temblorosos al bajar de la patera. Cuando lo que llega no son cadáveres... Con esos inmensos ojos asustados. Con esas repatriaciones inmediatas.

Me indigna, me indigna tanto que quisiera gritar. ¿Cómo nos atrevemos a decirle a nadie que no puede venir aquí? ¿con qué derecho hemos dibujardo fronteras que impiden que decenas de personas bajen de un pesquero en una isla mediterránea?

Da tanto asco comprobar nuestras miserias...

En fin, que lo que escribes es muy bonito como siempre y huele a canela y azafrán.

Esther Hhhh dijo...

Diego, lo bonito es precisamente eso, de un hemisferio al otro, de un punto de un diámetro al otro, dos seres unidos por amor, tú y tu mujer, completamente diferentes y eso os hace iguales ante tantas cosas... Australia tiene la ventaja de ser un país construido por pequeños retales de otros y eso hace más fácil la convivencia interracial. En España estamos aprendiendo a compartir y convivir, hay nuevas leyes y nuevos peligros, pero también hay nuevos puntos de vista, y nuevos olores y sonidos. YO creo que el multirracialismo nos hace más ricos, más inteligentes, y más cultos, si podemos prescindir de lo negativo, pero por desgracia siempre hay partes negativas.
Hola mi Pandorita, boyito de Pocholate... Por un lado te envidio, pero por otro reconozco que este sabor a couscous y banano tiene su encanto, recuerdo que cuando era pequeña me quedaba mirando fijamente a los hombres o mujeres de otras razas diferentes a la occidental porque me resultaban extraños, diferentes. Hoy los niños conviven en la escuela con asiáticos, africanos, sud, centro y nortafricanos, europeos de todo tipo...
Entroppia, es cierto que lo que ocurre con las pateras y los ilegales es terrible, pero también es cierto que es un problema complejo... Ojala no hubiera fronteras, pero puesto que las hay, esto obliga a los países a poner límites... Obviamente no es justo lo que Malta está haciendo ahora mismo, ni para los inmigrantes, ni para los pobres pescadores que se les ocurrió salvarles... Y ojo, obviamente, no digo que estuviera mal su acción, todo lo contrario, eso muestra que la pasta de estos pescadores es de mucha más calidad que la de esos señores de sueldos abultados que dirigen los países que ahora mismo les tienen paralizados en medio de la nada, y claro, ¿sabes que piensan? pues que a la próxima lo sentirán mucho, pero que se ahoguen.. Que terrible ¿verdad? Pero es que es también terrible que estén perdiendo la pesca que tanto les costó pescar, los días, las esperanzas, la salud...
Añade una pizca de comino y curry y tendrás todos los perfumenes.. jejeje, gracias por los piropos Entropia, espero seguir viéndote por aquí...
Besitos a todos y gracias por vuestras palabras.