martes, julio 04, 2006

La Despedida, o como romper el silencio

Durante cuatro meses he soportado este silencio, que me carcome.
Voy merodeando por los vacíos de mi alma, rebuscando en el hueco de mi corazón, los restos del naufragio, y esperando que el silencio se muera o se diluya en el agua de mis lágrimas o en el eco de tu voz dulce.
Espero sin sentido y me quedo dormida a la orilla de tu cobardía, que parece aumentar según pasa el tiempo. Siento el frío de tu ausencia que me hiela de dentro afuera, desde ese agujero negro en el que se convirtió mi corazón, como a veces pasa con las estrellas.
Dicen que miro triste, que no sonríen mis ojos. Será que siguen llorando en silencio, aunque nadie los ve llorar. Ya me cuido yo que así sea.
Miro con distancia, como si nada de lo que ante mi hubiera existiera en realidad. Miro hacia ti, y en la distancia sigo mirándote a los ojos para ver si por fin me respondes, pero tus ojos se ven borrosos, como en neblina, la neblina del muro que has construido entre tú y yo, creyendo que así tal vez yo no te vea.
Pero te veo. Sé donde estás. Sé que no eres más que la sombra de lo que quisiste hacerme creer que eras. Sólo eres un disfraz, un espejismo, el reflejo de un rayo de luna. Nada.
Y aún así sigo esperando, creyendo que tal vez si que seas real, y cada día que pasa me doy más cuenta que nunca vas a dar la cara. No eres nada. Sólo el rayo de luna que se va al salir el sol.
Y por eso me voy.... Ya me he cansado de esperar a que el rayo de luz se convierta en lo que nunca podrá ser. La oscuridad de tu silencio ha apagado todo reflejo de tu espejismo, y por mi parte no quedan ya ni las ganas.
Tal vez sólo necesites tiempo, pero en la clepsidra de mi vida tu agua ha dejado de gotear. No puedo ni quiero seguir viendo caer la gota que quedó suspendida en el aire. No voy a mirar las ondas que deja, ni siquiera voy a esperar que la espera desespere, ni que el silencio se vuelva estruendo de amor como cristales rompiendose contra el suelo de tu olvido.
Huiste porque no supiste amar, o tal vez porque este amor se te quedó grande, me da igual, francamente. Me abandonaste, no tuviste valor ni de apoyarme, y quieres ser mi amigo, cuando ni siquiera te preocupas de si respiro. Que lástima pero adiós...
Y sigo pensándote, pero no dejas de ser un rayo de luna que un día vi y creí que era mi sueño. Pero los sueños sueños son y tú sólo fuiste la sombra de un sueño, no diste para más.
Ando en círculos alrededor de tu recuerdo, merodeando en la memoria, rebuscando algún resto de tu sabor en mis labios, o el tacto de tu piel en mis manos, pero si soy sincera, descubro que ya el tiempo dio paso al olvido que empieza a devorar todo resto de tu recuerdo.
Sigo amándote y sigo soñándote, pero debo irme. Es el momento de partir, de alejarme de tanto daño y acabar con la niebla que cubre mis ojos, para que puedan volver a sonreir.

Porque no supiste entender a mi corazón
lo que había en el,
porque no tuviste el valor
de ver quién soy.
Porque no escuchas lo que
está tan cerca de ti,
sólo el ruido de afuera
y yo, que estoy a un lado
desaparezco para ti
No voy a llorar y decir,
que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco
pero no lo quiero, por eso...
Me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti y
me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti.
Porque sé, que me espera algo mejor
alguien que sepa darme amor,
de ese que endulza la sal
y hace que, salga el sol.
Yo que pensé, nunca me iría de ti,
que es amor del bueno, de toda la vida
pero hoy entendí, que no hay
suficiente para los dos.
No voy a llorar y decir,
que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco
pero no lo quiero, por eso...
Me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti
y me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti.
Me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti
y me voy,que lástima pero adiós
me despido de ti y me voy.
Me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti y me voy,
que lástima pero adiós
me despido de ti y me voy.
Besos y sed felices.

4 comentarios:

Diego dijo...

Oye, dama de Shangay, que por un momento pensé que estaba en el blog de otra, cómo lo has cambiado todo en el diseño. No está mal, pero un poco recargado para mi gusto.

El silencio te hace decir maravillas, pero ánimo, alegra esa cara, que no estás sola, sabe que te escuchamos.

Esther Hhhh dijo...

Gracias Diego, a veces se agradece que alguien te recuerde que te quiere.
Lo malo de la soledad es que tiene muchas formas, y algunas son condenadamente insoportables entre otras cosas porque aún estando rodeada de gente te sientes sola.
Gracias por tus felicitaciones. Es un diseño del blogger templates, y yo he conseguido aprender o investigar o como lo quieras llamar, algo de html de ese (que seguro que tu lo controlas a las mil maravillas pero yo como que no) y le he cambiado los nombres al castellano. Todos los títulos que aparecen, así como los sobrenombres de vuestros links, etc, son películas, clásicos del cine. Un guiño a una de mis pasiones... La dama de Shangay y Gilda, concretamente, son dos de los clásicos de mi ídolo por excelencia: Rita Hayworth. También está recordada Marilyn Monroe, pero me faltan Audrey y Catharine Herpburn... Ya ves, o faltan nombres o me sobran idolos, jejejje... Ah, y Ava, la definición de la elegancia por excelencia: Ava Gardner.
Besos

Esther Hhhh dijo...

Bueno, corrección hecha, Diego, ya tenemos a Ava Gardner (55 días en Pekín), a Audrey (que si estaba con My fair lady, pero ahora está además con Desayuno con diamantes), a Humphrey Bogart en tu honor con Across the pacific y a katharine Herpburn con La fiera de mi niña.
Voy a ver si consigo quitar una cosa de la plantilla y me falta averiguar como publicar una foto en donde se supone que va mi foto, ah y como meter música en los comentarios, así que si tienes esta valiosa información, y me la pasas, te agradeceré tus clases de informática, jejejee.
Besos

Esther Hhhh dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.