martes, octubre 24, 2006

Miradas



Me miras desde tus ojos, del color de las avellanas, mientras no me doy cuenta y pido el postre al camarero.
Al volver a mirarte, me descubro reflejada en tu mirada, mientras la posas sobre mis labios, y me besas sin besarme, dulce y pícaro al tiempo. No lo resisto y bajo un momento mi mirada, con la inocencia fingida de una adolescente. Entonces pasaeo mis ojos despacio, rozando con ellos tus manos, sin tocarte y a la distancia que esta mesa nos impone, y subo por ellas mientras imagino su caricia, de tus dedos a tu pecho, y escucho su latido... De tu pecho a tu boca, y escucho tus silencios... de tu boca, de nuevo, a tus ojos, para volver a mirarme en ellos. Y tu repites la jugada, me besas sin besarme, con un ligero parpadeo, con ese brillo que siempre veo en ellos cuando me miras, acariciándome ahora las mejillas, la comisura de mis labios, el pelo, tus manos quietas sobre el mantel, tus ojos, me envuelven en caricias sin tacto...
Han servido el postre. Distraída mordisqueo una fresa, rojo intenso entre mis dientes, y la beso despacio, y siento tus labios que son fresa ahora, y me miras suplicante, a cuarenta centímetros escasos de mi fresa y de mis labios, rogando clemencia y olvidando que otras miradas pueden posarse en las nuestras. Ahora eres tú el que no resiste, parpadeas, pero estás atrapado, hipnotizado en mi boca, que desde tus ojos mordisqueas hasta llegar a mi lengua, tu lengua se pasea distraida por tus labios, mientras tus ojos saborean la imagen de la fruta que despacio degusto, intencionadamente provocando con mis ojos a los tuyos, que ahora deslizas despacio, lamiendo con ellos mi cuello, mordisqueándome a miradas de deseo.
De tu boca salen ahora palabras, sobre el trabajo y otras banalidades, preguntando distraído como me fue el día, poniéndome ligeramente nerviosa con tu mirada que no dice lo que tu boca, que al final queda en silencio, pues son ahora tus ojos los que hablan, sugerentes, para lamerme una vez más desde mi boca hasta mi cuello, y bajar despacio con ellos por el surco entre mis pechos, desnudando mi cuerpo sin hacerlo, y me siento perdida entre tus ojos, que vuelven a abrazar a los míos, para seguir quitándome despacio la ropa, y tus labios siguen cerrados, sonriendo con picardía, las manos a penas a dos milímetros de las mías, sin rozarnos y un mundo de mesa, platos y copas separándonos, mientras sigues besándome, acariciándome, abrazandome desde tus ojos del color de las avellanas...
Me gusta cuando tu mirada hace el amor con la mía.

Besos y sed felices

14 comentarios:

Esther dijo...

Yo quiero una fresa!!!
XXX

Esther Hhhh dijo...

ummmmmm Que ricas las fresas, ¿eh?
Besitossss

Cucho dijo...

lindas miradas... dulces casi besos... avellanas y fresas...

Esther Hhhh dijo...

Hola Cuchito. Que bueno verte de nuevo... ya que hablamos de miradas ;-P
Besitoss

pando dijo...

aainnss tataa yo hecho de menos esas miradas ssnif sniiff, sabes que? creo que si me voy a castellon no voy a dejar desaprobechar la oportunidad no sea que despues me de cuenta y paso d eperder mas trenes
besitosss

Esther Hhhh dijo...

Y bien que harás tata, ya lo sabes, besitos boyitooo

Anónimo dijo...

Me siento muy identificada con este post...la persona a la que quiero tiene los ojos verdes...me encantan, pero lo cierto es que muy pocas veces le puedo sostener la mirada, me da mucho miedo perderme en sus ojos, y rendirme toda.y aceptar a todo lo que me pida, sus ojos tienen ese poder, lo sé y el también..por eso muy pocas veces lo hago.

saludos

Esther Hhhh dijo...

Hola BAR,
A mi me pasa algo así con estos ojos avellana... Me atrapan. Pero sé que mi mirada también puede atraparle... Y entonces ocurre este post.
"Me gusta cuando tu mirada hace el amor con la mía" es justo ese momento.
Tienes suerte, BAR. Besitos guapa

Redmond Barry dijo...

A partir de ahora, miraré de forma diferente a las que comen fresas. Qué cena más divertida y provechosa en el amplio sentido de la palabra. Eso no es simplemente comer para reponer nutrientes o sí.

Esther Hhhh dijo...

No sólo nuestro cuerpo físico necesita alimento, mi querido Redmon...
Besitos

Colombine dijo...

me gusta mirar . de hecho mi trabajo consiste en eso , en mirar .

hay un verso de Pedro Salinas que me gusta mucho y habla de mirar

"Yo no miro lo que miras
yo te estoy viendo mirar"

me gusta ver mirar . besos

Esther Hhhh dijo...

Preciosos los versos Colombine.. Gracias por dejármelos.
A mi me encanta mirar también
Besos

JeJo dijo...

- entre besos de fresa y ojos de avellana presiento un amor de chocolate ... no ?

Esther Hhhh dijo...

Pudiera ser Jejo, de no ser por el dragón... ;-)
Besitos