A veces me dejo llevar por mis silencios...
Solo cuando alcanzamos un sueño somos capaces de librarnos del peso de una pesadilla.Me ha encantado tu sueño. Enhorabuena por conseguirlo.
Gracias Juan... Muchas gracias, de veras.Besitos
no cabe duda que las mejores cosas de la vida son gratis...besos
Bueno.. Gratis hasta cierto punto, BAR, pero bueno, tienes razón, jejeeje... Besos
Esther, supongo que eres consciente que después de haber escrito esta entrada te estás convirtiendo en una de las principales sospechosas de estarle prendiendo fuego a Galicia.Yo, de ti, me buscaría una coartada YA.
Bueno Benja, creo que estár a casi 1000km es una buena coartada. De todas formas Galicia por mucho que se desertice no será un desierto de arena amarilla y naranja, nunca podría ser tan bonita, en todo caso sería gris... Galicia es monótona, ahora es verde y si siguen quemándola, será gris...Francamente prefiero el Sahara, es más bonito.Besitos
ains, mi tata, pobre, que pájara... jejeje si no fumaras...Besitos
Esto, más que una entrada me parece un libro. Me alegra que te lo hayas pasado tan bien en el desierto, Esther. Yo no tengo excusa. Estoy en Australia y aún no he ido al centro, donde está el desierto. Es que eso de que haya tanta arena que se meta en todas partes y no haber mar cerca donde refrescarse, no sé.
Pues tienes que probarlo Diego, pero eso sí, consejo de tuareg: enroyate un pañuelo de algodón en la cabeza y no bebas demasiado de golpe, solo sorbitos de agua espaciados, que el agua no esté muy fria y si la sustituyes por te muy caliente mejor.BesitosPD: te aseguro que funciona
Claro que debe haber sido maravilloso. Todos deberíamos ir al Desierto al menos una vez en la vida. Ahora quizás entiendas porqué Jesús estuvo en soledad en él 40 días y 40 noches. Es uno de los lugares más sagrados y mágicos, sobre todo al amanecer y al atardecer. Cuando nos despojamos de todo lo superfluo y te encuentras en un lugar mágico, no hay nada que pueda llenarte más, no existe otro momento en la vida para el encuentro con uno mismo y con el Todo, vibrando en completa armonía con Dios, o como cada uno quiera llamarlo... Algún día regresaré a él. Normal que la menta-chocolate no cobrara demasiado valor en ese momento, por más que lo hubieras fantaseado, verdad? El encuentro místico que sentiste es el camino hacia la Felicidad. El diálogo con uno mismo es de donde surge la senda hacia nuestro objetivo, pues nada hay que no sepamos, sólo que no hemos aprendido a escucharnos, a “recordar” lo que ya “sabemos”. Todo está en ti, todo está en nosotros. Claro que debe haber sido maravilloso.
Si fue maravilloso, sin duda Cucho. En cuanto a la menta al chocolate, simplemente estoy inapetente. Digamos que el individuo que va de fantasma por mi memoria y que me hace escribir lo que por ahí detrás hay escrito, me ha dejado bastante desganada y sobretodo ha acabado con cualquier resquicio que quedara de mi creencia en el amor.La menta al chocolate no tuvo el encanto suficiente como para que yo me dejara seducir, ahora creo que muy pocos, por no decir ninguno, tienen ese encanto.Besitos Cucho.
Que conste que aunque no he escrito nada, lo he leido enterito, eh?
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12 comentarios:
Solo cuando alcanzamos un sueño somos capaces de librarnos del peso de una pesadilla.
Me ha encantado tu sueño. Enhorabuena por conseguirlo.
Gracias Juan... Muchas gracias, de veras.
Besitos
no cabe duda que las mejores cosas de la vida son gratis...besos
Bueno.. Gratis hasta cierto punto, BAR, pero bueno, tienes razón, jejeeje... Besos
Esther, supongo que eres consciente que después de haber escrito esta entrada te estás convirtiendo en una de las principales sospechosas de estarle prendiendo fuego a Galicia.
Yo, de ti, me buscaría una coartada YA.
Bueno Benja, creo que estár a casi 1000km es una buena coartada. De todas formas Galicia por mucho que se desertice no será un desierto de arena amarilla y naranja, nunca podría ser tan bonita, en todo caso sería gris... Galicia es monótona, ahora es verde y si siguen quemándola, será gris...
Francamente prefiero el Sahara, es más bonito.
Besitos
ains, mi tata, pobre, que pájara... jejeje si no fumaras...
Besitos
Esto, más que una entrada me parece un libro. Me alegra que te lo hayas pasado tan bien en el desierto, Esther. Yo no tengo excusa. Estoy en Australia y aún no he ido al centro, donde está el desierto. Es que eso de que haya tanta arena que se meta en todas partes y no haber mar cerca donde refrescarse, no sé.
Pues tienes que probarlo Diego, pero eso sí, consejo de tuareg: enroyate un pañuelo de algodón en la cabeza y no bebas demasiado de golpe, solo sorbitos de agua espaciados, que el agua no esté muy fria y si la sustituyes por te muy caliente mejor.
Besitos
PD: te aseguro que funciona
Claro que debe haber sido maravilloso. Todos deberíamos ir al Desierto al menos una vez en la vida. Ahora quizás entiendas porqué Jesús estuvo en soledad en él 40 días y 40 noches. Es uno de los lugares más sagrados y mágicos, sobre todo al amanecer y al atardecer.
Cuando nos despojamos de todo lo superfluo y te encuentras en un lugar mágico, no hay nada que pueda llenarte más, no existe otro momento en la vida para el encuentro con uno mismo y con el Todo, vibrando en completa armonía con Dios, o como cada uno quiera llamarlo... Algún día regresaré a él.
Normal que la menta-chocolate no cobrara demasiado valor en ese momento, por más que lo hubieras fantaseado, verdad? El encuentro místico que sentiste es el camino hacia la Felicidad. El diálogo con uno mismo es de donde surge la senda hacia nuestro objetivo, pues nada hay que no sepamos, sólo que no hemos aprendido a escucharnos, a “recordar” lo que ya “sabemos”. Todo está en ti, todo está en nosotros. Claro que debe haber sido maravilloso.
Si fue maravilloso, sin duda Cucho. En cuanto a la menta al chocolate, simplemente estoy inapetente. Digamos que el individuo que va de fantasma por mi memoria y que me hace escribir lo que por ahí detrás hay escrito, me ha dejado bastante desganada y sobretodo ha acabado con cualquier resquicio que quedara de mi creencia en el amor.
La menta al chocolate no tuvo el encanto suficiente como para que yo me dejara seducir, ahora creo que muy pocos, por no decir ninguno, tienen ese encanto.
Besitos Cucho.
Que conste que aunque no he escrito nada, lo he leido enterito, eh?
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